Fotografía y ciudad: velos y espejos
La aparición de la fotografía supuso uno de los mayores cambios en la relación del ser humano con el mundo. La fascinación por este nuevo medio superó rápidamente las expectativas de todos los actores involucrados en su descubrimiento. Roma: su relación con la fotografía y sus habitantes. Una ciudad revisitada a través de los mismos procesos fotográficos usados en el s.XIX: daguerrotipo y calotipo, con el fin de conectar y observar la sociedad y ciudad actuales con aquellas del s.XIX. Observar los cambios con los mismos medios materiales, pero con una mirada contemporánea.
Un negativo delicado, frágil y translúcido. El calotipo fue diseñado para dejar pasar la luz y transmitir la mayor cantidad de información posible. Sin embargo, eran objetos que nunca se exhibían, quedaban en la intimidad del estudio del fotógrafo. Eran un “mero” elemento intermedio para la obtención de la imagen positiva. En el proyecto, se convertirán en la propia obra, en cambio el positivo permanecerá oculto. Las largas exposiciones harán que la gente desaparezca del entorno urbano o la conviertan en una nube en la que serán indistinguibles los individuos. La elección de los lugares a fotografiar se hará con referencia a la “Escuela de Fotografía Romana” o el “Círculo del Caffè Greco”, que fue un grupo de fotógrafos y artistas que se reunían en torno a este café para practicar, teorizar y enseñar el recién creado medio.
Los daguerrotipos, en cambio, realizados sobre un perfecto espejo de plata y usados mayoritariamente para retratos, se convirtieron en símbolo de estatus en la sociedad del s.XIX. Un espejo en el que nos reflejamos y nos devuelve otra mirada. Serán utilizados para retratar e individualizar a los habitantes de Roma











